Alguna vez te has sentido atrapado en tu propia casa? En tu propio cuerpo? Agobiado, asfixiado, estresado... sin comprender el motivo? Van pasando las horas después de un largo día y no consigues relajarte? Quizás el motivo sea que tienes demasiadas cosas en la cabeza y peor aún, no puedes identificarlas.
Algunas veces el bloqueo de estos pensamientos, el bloqueo mental que nos impide avanzar, está relacionado muy de cerca con el aspecto de nuestro hogar o la manera que tenemos de vivir y sobretodo de pensar. Pero hay una manera diferente de comenzar a afrontar las cosas y liberar tu mente.
Vengo de una familia obsesionada con la limpieza y el orden. Desde pequeña me han estado inculcando lo importante que era tener tu casa limpia y perfectamente ordenada pero con el paso del tiempo lo fui enfocando de la manera equivocada.
El orden que conseguían mis padres con tan mínimo esfuerzo no era a través de colocar minuciosamente cada objeto en su lugar. No, era mucho mas simple que eso! Su filosofía siempre se baso en no comprar mas de lo necesario y jamas acumular aquello que no necesitaban. Se podría decir que sin ellos saberlo ya practicaban un perfeccionado minimalismo en sus vidas. Vivían con lo justo y necesario, comprando con la cabeza y no con los ojos. Y vivían tranquilos y felices!
En mi adolescencia, yo solo podía ver esa manera de vivir que querían inculcarme como una locura y privación de tener cosas bonitas como tenían todos mis amigos y gente de mi alrededor. Con los años y una mezcla de sensaciones y costumbres me convertí en una persona limpia y ordenada sí, pero no con el método que seguían mis padres. Mi método consistía en comprarme todo lo que se me antojaba, desde ropa y maquillaje hasta decoraciones para mi habitación y cuando llegaba la hora de ordenar lo apretujaba todo en cajones y mi armario para que no quedara nada a la vista. Aparentemente la habitación se veía despejada y muy limpia (siempre que no estallara el armario).
Eso duró unos cuantos años, pero poco a poco me fue pasando factura. Cada vez que abría algún cajón o intentaba buscar algo en mi armario me abrumaba la cantidad de cosas que tenía y no utilizaba. Todo el dinero que había gastado en cosas absurdas. El tiempo que perdía ordenándolo y buscando cosas. Me sentía agobiada en mi habitación sin saber porque y cada día buscaba la mejor manera de ordenar mi habitación. Pero el problema no estaba en el método de organización sino en todos los objetos que tenía, que eran demasiados.
En esa época también empecé a ver vídeos de gurús de la belleza en YouTube. Todas tenían preciosas habitaciones llenas de ropa y maquillaje. Un montón de muebles preciosos sin olvidarnos de toda su decoración. Cada semana se iban de compras y nos enseñaban lo perfecta y libre de preocupaciones que era su vida repleta de cosas materiales. Esos vídeos me influenciaron mucho, sobretodo con la compra de maquillaje, el cual pocas veces usaba después y solo acumulaba polvo en los cajones.
Un día que ya ni recuerdo, llegué por casualidad a un vídeo en el que hablaban del poco valor que tenían las cosas materiales pero del poder que tenían sobre nosotros y nuestras vidas. Hablaban de como los objetos nos poseían y nos atrapaban en una sociedad materialista sin ningún beneficio bueno para nosotros. De como esta sociedad y esa manera de ver la vida nos impedía tener la mente libre para lo que de verdad importaba, vivir la vida. Que MENOS ES MÁS y que de cuantas más cosas innecesarias nos libraramos, más tiempo y dinero tendríamos para cumplir nuestros sueños y vivir felices. Focalizando la mente sin tener distracciones.
Ese vídeo me hizo sentir tan identificada y me llamó tanto la atención que empecé a buscar mas vídeos sobre ese tema y a investigar hasta que descubrí un movimiento, un estilo de vida, una manera de pensar, llámalo x... El Minimalismo. Ese momento supuso un punto y a parte en mi manera de pensar y hasta el día de hoy sigo investigando e informándome sobre este estilo de vida por el cual siento respeto y admiración.
Y que es el minimalismo? Yo definiría el minimalismo como una manera de vida, una forma de pensar en la cuál tienen mas importancia las experiencias, los momentos, las personas, los sueños... que no los objetos materiales. Aprender y tener solo los objetos esenciales y deshacernos de todo lo innecesario. Simplificar. Minimizar. Porque puede que para ser felices y seguir con nuestras vidas no necesitemos 20 pantalones no? Menos cosas significa menos tiempo limpiando, menos tiempo ordenando, menos tiempo haciendo la colada, menos dinero gastado, menos espacio necesario, menos dolores de cabeza. Porque tener hoy un pantalón más, no nos va a hacer más felices mañana, no nos va a enriquecer la vida, no nos va a aportar experiencias ni sabiduría. Y probablemente, cuando veamos otro pantalón más nuevo aún, ese que ya hemos comprado anteriormente ya no va a significar nada y va a pasar al montón de ropa que finalmente nunca nos ponemos.
Hará uno o dos años desde que empecé en mi camino hacia el minimalismo. No hay un punto de minimalismo ideal al que todos debamos llegar. Cada persona es única al igual que su vida. Y cada persona tiene necesidades diferentes. Se trata de llegar al punto donde tú te sientas cómodo. No se trata de quien menos cosas llegue a tener gana, no. En cada situación ese número variará.
Tampoco tienes que comenzar a tirar cosas por el simple hecho de pensar que esto es lo que está de moda y lo que se supone que tienes que hacer. Esto lo único que conseguirá es que cuando ya no tengas ni la mitad de cosas tu mente sufra un efecto rebote y compre después el doble porque te sientas vacío. Solamente deberás embarcarte en este camino si de verdad te sientes identificado con estos problemas y con la filosofía que describe el minimalismo. Si te atrae esa forma de vivir. Si realmente quieres cambiar y crees que ahí está la clave. Es un proceso largo pero poco a poco se van notando los cambios. Poco a poco vas liberando tu mente. Poco a poco vas viendo lo que de verdad importa en la vida, que no es tener más que aquel o que aquella. Pensarás más claro y cuando tengas un problema o un obstaculo al que enfrentarte podrás centrarte al cien por cien.
La decisión está en tus manos! Puedes acompañarme en mi camino hacia el minimalismo y aprender conmigo como y por donde empezar.
Elena.